Resiliencia: verbo en acción en tu vida

Resiliencia: verbo en acción en tu vida

A todos los seres humanos, las historias de nuestras vidas nos dicen que “Las nubes grises también forman parte del paisaje”, como canta en una canción un artista. Hoy te propongo agregar: esas nubes son las que enseñan a ver que el sol ha brillado a lo largo de nuestra historia, SI ASI TU LO DECIDES.

La resiliencia es una habilidad humana que se capacita, esto significa que cada uno de nosotros estamos llamados a descubrir de que madera estamos hechos, identificando las virtudes y talentos que habitan en nuestro interior, que nos construyen como un ser humano resiliente.

Te cuento un poquito de mi historia aprendiendo a ser resiliente de manera consciente. Este proceso inició con la separación y posterior divorcio  del  papá de mis hijas, el cuál fue un proceso cruel y difícil, marcado por el llanto y la desesperación de los errores cometidos, la soledad, la oscuridad  y la culpa en el alma. Un duelo tenaz.  Las noches eran de inmensa oscuridad; muchas  veces sentía que la tierra se abría en dos pedazos, sentía que caía al fondo sin tener una luz que me guiara o me diera un poco de calor al alma, que estaba helada por el desamor.

Recuerdo haberme sentido herida casi hasta la muerte, con dolores en todo el cuerpo, pasaba noches enteras en vela y pidiéndole a Dios que me devolviera al que fue mi esposo, olvidándome por completo que el resto del mundo existía, entre esos mis tres hijas que sufrieron tanto como yo el proceso que ocasionó heridas en nuestros corazones. Heridas que gracias a Dios y, que en este nuevo espacio que me da la vida hemos podido sanar día a día, convirtiéndolas en cicatrices de oro haciéndonos vasijas nuevas,  únicas y valiosas.

Te comparto algunos criterios que te pueden ser de utilidad para  hacer de la resiliencia un verbo en tu vida:

  • FE:  Sentir la certeza que a tu lado está tu fuente de amor, aunque en ese momento ni lo veas delante de ti ni lo puedas tocar.
  • Comprender con responsabilidad los acontecimientos que te han convertido en la persona que eres hoy.
  • Reconocer los mensajes de tu vida. Aprende en el silencio a escuchar la voz de tu fuente de amor.
  • Observar y escuchar la historia de vida propia para apreciar la vida de otros.
  • Escuchar las lecciones aprendidas a través de los acontecimientos de la historia personal de otros seres humanos a tu alrededor, para descubrir algo nuevo para ti.
  • Recordar con alegría los momentos bellos, grandes y pequeños, para descubrir que vale la pena vivir aunque la adversidad golpee muy fuerte.
  • Agradecer por la vida, con todo lo que conlleva vivir, porque todo ha formado parte del ser humano que eres.

Mi intención, a través de este escrito, es abrazarte y decirte TÚ ERES RESILIENTE. No lo vivas como un sustantivo bonito, haz de la RESILIENCIA UN VERBO EN TU VIDA.

GRACIAS VALIENTES RESILIENTES, estoy segura que sus aprendizajes impactarán su vida y la de aquellos con quienes la comparten.

Con amor, Pilly Rodríguez